miércoles, 11 de mayo de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

Callao.

Cuando apaga el cigarrillo y lo aplasta contra el pavimento nuevo de Arenales, Germán se da cuenta que podría ponerse a llorar de miedo ahí mismo. Llegando a Callao, trata de prender otro cigarrillo, pero lo tiene al revés, el filtro al quemarse tiene un olor horrible. Concentrarse en esas cosas lo hace correr, alejarse de lo que tiene que pensar. Pero es como correr entre las vías con el tren atrás, más de 2 cuadras no podes escapar.
Entonces llega a Santa Fe, y amaga mirar los carteles grandes, pero ahora si se da cuenta que, no hay mas escape y mira el problema. No lo mira literalmente, obvio, aunque por ahí si. Mientras pasan los taxis y colectivos se ve discutiendo con el padre de ella, o sino yendo a una clínica, también con ella.


Siempre la mente le muestra ramificaciones de una idea, y se acuerda de la película “Alfie” (remake, no la original) donde Jude Law espera que la mujer de su mejor amigo salga de la clínica, después de abortar lo que ellos hicieron. El personaje no sabe que decir o hacer, y se da cuenta que es una especie de niño que por fin tiene un problema grave y se da cuenta que lo supera todo, no sólo la traición.

Germán se acuerda porque le encanta esa película y ahora como esa escena. La palabra aborto lo trae a la realidad; como una piña después de otra piña mas fuerte, que te saca el mareo de la anterior, pero te hace sentir el miedo a la paliza. Quien se peleo un par de veces, sabe a qué apunto.
La palabra lo trae a la esquina y el semáforo cambia. Es un actor secundario en esto, y lo sabe. Puede ser que importe lo que piense, pero no va interferir en la decisión. Porque es una historia sobre una decisión que él no va a tomar.

Un día hablaron del aborto, y aunque él odiaba la idea, la aceptaba. Sabia –y sabe- que la decisión siempre es de ellas y mas va allá de una discusión doctrinaria sin fin. Sabe qué es lo correcto. Ella está a favor, y ahora lo enoja que hayan tenido esa charla en una sobremesa de cumpleaños. No hay dudas, ni intentos de convencer, ya cada uno tiene en claro el pensamiento del otro. No hay sorpresa posible, elección heroica contra todos. En la película sí habia otra opción.

Pasaron 5 minutos de la llamada, pero no se acuerda las palabras que ella usó. El qué lo tiene grabado a fuego, pero el cómo se borro. Prueba positiva, 15 días para pensar. Y va a conseguir la plata, llevarla, esperar, callarse, hablar. Estos 15 días no sabe si verla todo el tiempo o dejarla sola. Eso es muy cagón, murmura y eso lo sorprende.
Sale de trabajar y camina por Callao hacia el Congreso. De Marcelo T. hasta ahí, tiene tiempo de imaginar. Que no hay aborto, que hay un chico con padres asustados, que a nadie le cuentan nunca de las averiguaciones de esa Clínica en Olivos. Y se imagina con 23 y un hijo. Fuma y llora. Sin gesto en la cara, como si fuese un día de esos bien fríos, que te sacan lágrimas a puro viento helado. Entre pitadas, crea anécdotas, ocurrencias del chico, algún accidente domestico que lo hace correr al escuchar la caída del nene. Inventar historias sentados los 3 en una plaza, sobre un mantel.
Intuye que nunca va a ser un hombre, hasta que sea padre. Ya está terminando Séptimo Grado el chico, cuando está a una cuadra del Congreso. Tiene que matarlo, pero es un recuerdo que latió 6 cuadras. Lo hace mientras se seca los ojos con el puño del abrigo y saca el atado.


Pasa todo, y los demás olvidan todo. Menos ellos dos. Lo hablan, o mejor dicho ella habla y él escucha, consuela y llora con ella. Pero nunca le va a contar sobre el chico que vivió 6 cuadras, de cómo lo mato secándose las lagrimas. Nunca se olvida de esto, pero nunca lo cuenta.


Un recuerdo que no existió, murió una vez, pero lo mataron dos. Sabe que nunca va a ser un hombre, hasta que no sea padre. Se dice eso siempre que abre un atado, y por eso nunca va a dejar de fumar, ni de caminar por Callao.

fin

lunes, 9 de mayo de 2011

Casting

Y estoy en ese proceso de buscar nuevo laburo, pero que cagada que no empecé teatro todavia, porque estoy es un neverending de Audiciones con chicas de RRHH que vendrian a ser Directoras de Casting, les falta hacerme la prueba de camaras ahi mismo.

Capaz ahora filman las entrevistas y yo ni enterado.

Que linda sonrisa falsa que tengo, hasta parezco un pibe feliz y satisfecho de su vida.

A traves del vidrio de la puerta de entrada.

Entonces decidimos(ella decidio y yo me amoldaré) vernos menos, hablar menos, fumar menos, besarnos menos.

Trato de ponerle algo de humor a la patetica charla, y le digo que en 2 meses nos vemos, que ya lo vaya agendando, asi no la llamo para recordarselo antes. Y se enoja porque es respuesta de pendejo.

Me baja a abrir y me mira mejor que nunca (o peor, si se quiere). Entre tu mirada y lo que dijiste, hay un mar de besos y charlas. ¿El beso es un hasta luego, no un adiós?.-

A traves del vidrio de la puerta de entrada, te me quedas mirando y mordiendote el labio. Y no siento el filo, sino el puño presionandome el pecho.

Y esta bien, porque es la Logica de la Despedida.

jueves, 5 de mayo de 2011

Medidas.

Resulta que cuando arrancaba el secundario me agarre una costumbre. En invierno, me levantaba a las 6 de la mañana y obviamente esta cagado de frio. Y tenia la seguridad que al salir a la calle y tomarme el subte ( La linea D: Plaza Italia-Juramento es parte de mi vida e estudiante secundario) me iba a RE CAGAR de frio. Entonces agarraba el cafe con leche y le agregaba licor de chocolate, o de cafe.

La costumbre invernal la mantengo. Ahora en una medida normal. Pero creo que todos esos años de mitad licor y mitad cafe con leche, me cagaron el higado.

Lo interesante es que la mejor manera de saber como vengo de humor, es ver cuanto licor le pongo a la bebida, asi sé como viene mi ánimo.

El Cubo

Y aunque sería hermoso colgarme a pensar en el hermoso domingo-lunes (debatible el termino hermoso, el miercoles te digo para hacer algo y no podés, " arreglamos para un día de estos" me decis: vuelvo a ser un contacto de msn más*), resulta que arranque mi nueva búsqueda laboral, llena de mails con archivos adjuntos y mal humor crónico.


Un examen de Derecho Administrativo que va a ir por un tubo a recuperatorio, porque ni con la ayuda del Beato J.P II. saco una nota decente. La hija de puta de Contratos que me jode el fin de semana con otro T.P. y la mar en coche. No me quita el sueño recibirme antes de los 25, pero a este ritmo me voy a recibir con 50. Si alguien vio mi amor por la Carrera, que me avise donde me lo olvide, porque asi no va, eh.

Y me doy cuenta que tengo que remontar este Blog, que en su momento me parecia re copado tenerlo y de pronto es una catarsis virtual que me da verguenza a veces.

Muchas cosas me dan verguenza ultimamente, qué mal que me llevo con mis sentimientos.

Esta falta de creatividad amerita un BUEN video : si no les gusta, avisen. Igual no lo voy a sacar, pero por ahi me tiran alguna banda copada que no conozco.









* Si le pongo pilas al analisis, llego a la triste fea conclusion de que soy el pibe que te escucha, te aconseja y dónde apoyas el hombro, y nada más. ¿Cuando me volvi tan puto y deje de ser el pibe que toma el control de las cosas ? ¿ Que mierda me pasa?

lunes, 2 de mayo de 2011

La carta que no mandé, porque nunca la escribí.

Aunque sé que en 4 horas nos tenemos que levantar, no hay chance de que pegue un ojo. Primero porque tu cubrecama me esta dando una alergia terrible. Sé que por esto voy a estar todo el día de mañana estornudando, pero no es lo grave del tema.
Estas a mi derecha, de costado, apoyandote en mi, con el brazo sobre mi pecho. Y tu cara sobre mi hombro. Es la primera vez que dormimos juntos, litealmente. Ahora vivis sola, en una casa con recuerdos y no quiero analizar mucho las cosas. Si me quedo a dormir con vos porque la soledad te jode, o porque querias estar conmigo. No hay que abrir esa puerta.
Transformamos unos mates a la 6 de la tarde, en un charla continuada de 15hs, con comida, vino, guitarra, risas, besos y caminata con frio.
Yo iba con la idea de tomar mate y proponerte una imposible amistad. Lastima que ahi agarraste la guitarra y me pediste que te escuchara cantar. De pronto escucho una voz dulce, cremosa, suave que agarra una cancion re empalagosa y me hace un cover que habla de como no alcanza con palabras para mostrar lo que siento, y que ya sabes que te amo. Me encanta pensar que la elegiste por mi. A veces soy tan inocente.
Te miro y -la puta madre.- trato de guardar en mi cabeza cada segundo, tu voz, tu pelo, los acordes, como me miras al terminar la cancion.

Todo esto hace que no me pueda dormir, y no me quede otra que levantarme de la cama y prenderme un cigarrillo. Hay gente que entiende que la joda esta en primero vivir el momento y despues lamentarse. Yo no soy parte de esa gente. Pero vuelvo y te abrazo fuerte, por ahí haciendo eso mañana no te desapareces por meses, quien sabe.

No queres levantarte aunque ya estas llegando una hora tarde al laburo, a mi me rajaron la semana pasada asique estoy con una especie de vacio post-despido. Sos mi inflador animico. Me levanto y te hago un desayuno. Sorpresa, tenés buen humor a la mañana. Nos reimos de como me manche con vino la camisa, y nos ponemos de acuerdo que un buen vino y el DVD de Arctic Monkeys At the Apollo, combinan re bien. Yo no quise coger, y ahora a la mañana me arrepiento por unos minutos. Vamos caminando hasta tu laburo que esta a dos cuadras de mi casa, hablamos y hablamos.

Hace unos dias borre tu celular y no te lo quiero pedir. No quiero que volvamos a esa persecucion del gato y el raton. Lo bueno de no tener esperanza es que uno después tiene alegrias inesperadas. Nos despedimos, con un abrazo que, como siempre, es incomodo. Un beso a medias, mitad frio, mitad cortés. Un chiste tuyo, una sonrisa mia.

Me acuerdo que te manche el techo de la cocina con vino tinto. Voy a empezar a imaginarte a la mañana cuando te despertás. Vas a la cocina, te haces esa leche manchada que tanto te gusta, y mientras esperás que el agua se caliente, mirás el techo, ves la macha, y me sonreis. Yo estoy sentado en la mesada mirándote, y hago esa mueca parecida a una sonrisa que te hace reir más todavía.

Estoy enamorado, y cada vez me duele más.